Cómo hacer reflexología podal en casa

Cómo hacer reflexología podal en casa

La reflexología es una técnica muy antigua que se aplica para calmar dolores y otras afecciones en distintas partes del cuerpo, masajeando las manos, los oídos o los pies. El posterior desarrollo de la reflexología derivó en una técnica aún más elaborada, que es la acupuntura.

La reflexología se basa en la teoría de que el cuerpo del hombre está atravesado en sentido longitudinal por diez meridianos. Cada una de estas zonas está ocupada por un órgano principal, y se encuentran reflejadas en regiones de los pies. Se elaboraron mapas de los pies para localizar los puntos reflejos, que se conectan por medio del sistema nervioso con otras zonas del cuerpo.

Haciendo simples masajes en las zonas reflejos de los pies, podemos estimular los puntos del cuerpo para calmar el dolor, eliminar toxinas e incluso como método preventivo contra ciertas enfermedades.

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Si tienes alguna afección muy grave que quieras tratar puedes dirigirte a un especialista en reflexología. Si en cambio tienes algún malestar leve, con ayuda del mapa, tú mismo puedes hacerte masajes reflexológicos en los pies. Si tienes dolores menstruales, te duele la cabeza por el estrés o sientes alguna molestia en la espalda, entonces puedes quitarte los zapatos y las medias y comenzar a aplicarte reflexología.

Para comenzar debes sentarte en un lugar bien cómodo, con la espalda apoyada en almohadones. Lo ideal es hacerlo en un ambiente tranquilo y con buena iluminación. Si lo prefieres,  puedes poner música relajante. Si tienes anillos o pulseras, quítatelas y lávate bien las manos.

Primero debes identificar el lugar de tu malestar. Por ejemplo, si tienes dolores menstruales, las zonas afectadas son el útero y los ovarios, si tienes diarrea es el estómago y el colon, y si te duele la espalda es la columna. Una vez identificada la zona, busca en el mapa su locación en el pie.

Ahora ya puedes comenzar con el masaje, para ello puedes aplicar alguna crema o aceite. Hay que empezar con ambos pies, masajea el centro de la planta y extiéndete hasta los dedos y el talón, haciendo movimientos lentos, profundos y circulares con los pulgares. Unos pocos segundos después ya puedes comenzar con la zona afectada que quieras tratar.

Si se trata de un masaje para relajar, entonces puedes demorarte media hora en cada pie, pero si se trata de un masaje terapéutico, entonces quince minutos con cada pie será suficiente, para evitar excesos de estimulación.

El masaje no debe causar dolor y se debe evitar si hay heridas en los pies, problemas venosos, enfermedades cardiovasculares, durante el embarazo o en seguida después de las comidas.

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