¿Andamos bien?

¿Andamos bien?

Las anomalías en la forma de caminar, son patrones de marcha fuera de lo común, que resultan incontrolables y que pueden tener su origen en diversas lesiones o enfermedades en los pies, las piernas, la columna vertebral, el cerebro o en el oído interno.

Hay una enorme diversidad de anomalías en la marcha, algunas de ellas tienen un nombre descriptivo como: marcha festinante (postura encorvada y rígida con la cabeza inclinada hacia adelante); marcha espástica (caminar rígido arrastrando los pies, debido a una contracción muscular unilateral prolongada); marcha en tijeras (caminar con las rodillas como cruzándose en movimiento de tijera); marcha de pato (caminar como un pato, este tipo de marcha suele aparecer durante la niñez); marcha en estepaje (el pie cuelga durante la marcha, raspando el piso).

Causas de las anomalías en la marcha:

Una marcha anómala puede tener su origen en diversas enfermedades como:
Trastornos del sistema nervioso central, ocasionan problemas musculares, como la parálisis cerebral o la esclerosis múltiple, éstas a su vez, provocan alteraciones en la marcha.

Trastornos vestibulares: el oído interno es el encargado del mantenimiento del equilibrio y cualquier anomalía que sufra, puede ocasionar problemas de vértigo. Calzado MBT, para que camines mejor

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Problemas en la médula espinal: por trauma, enfermedad o degeneración.

Trastornos en los nervios periféricos: debido a una enfermedad o trauma, abarca desde la médula espinal hasta los músculos y es responsable de las anomalías en la marcha.

Enfermedades musculares degenerativas como la distrofia muscular, la distrofia miotónica o la miositis.

Enfermedades neurodegenerativas como el mal de Parkinson.

Anomalías y enfermedades esqueléticas.

Artritis.

Enfermedades del pie: juanetes, verrugas plantares, uñas encarnadas.

Reacciones tóxicas (alcohol, drogas o alérgenos).

Tratamientos para las anomalías en la marcha:

Generalmente la marcha mejora con el tratamiento de las causas que ocasionan el problema.

En el caso de la marcha festinante, es aconsejable consultar con un fisioterapeuta para que determine el origen de la anomalía y recomiende ejercicios y el reentrenamiento de la marcha.

Para la marcha en tijeras se recomienda el uso de dispositivos ortopédicos en las piernas o férulas en los zapatos. Esto permite mantener una alineación apropiada a los miembros inferiores al caminar o ponerse en pie.

Para la marcha espástica se recomienda la práctica de ejercicios activos y pasivos. También el uso de dispositivos ortopédicos en las piernas y férulas para los zapatos. En caso de problemas de equilibrio, se recomienda el uso de un bastón o andador.

En la marcha en estepaje se recomienda un descanso adecuado, pues con esta anomalía, el cansancio puede ocasionar tropezones y caídas. El uso de dispositivos ortopédicos para piernas y férulas para los zapatos, puede ayudar en la rehabilitación.

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